la chica del perdon

Fui a verla como lo hacia desde hacia un tiempo,sin concertar citas,como quien no sabe lo que a uno le va a deparar,triturando mis broncas en mi mortero cabeza,escupiendo mi corazon para no tener que soportarlo,buscando la verdad en mi oscuridad de templetes de ruinas en decadencia,rogando a un dios de magullados perdones.La encontre como siempre en su departamentito de calle maipu y 3 de febrero,posando a que todo iba bien,o jugando a que todo le daba igual.Vestida,o pretendidamente vestida cuando siempre la encontraba en ropa interior,bebiendo de un te frio,y fumando diria mis esperas,arrogandose el pleno derecho de ser mi musa,mi parlamentaria de mis desaires a una critica malintencionada,de mis desvarios en mi profesion de actor de clonamiento de visceras arojadas a las fuentes de tu placer exacerbadamente perverso.Y vos que pasabas del dormitorio a la cocina,y te rendias a tu propia mania de concertar conmigo una caricia,un arrumaco de palomas heridas por el tiempo,de cigarras,flageladas por netbooks,consolandote de no tener que escucharme sino oirme,como si yo fuera un muñequito articulado,un titere de tu voluntad manifiesta de tenerme atado,con tus cordeles de oro,y yo siendo lira,tocado y herido,por tus dedos de megalomania,dedos filosos,de uñas hirientes,cortantes,punzantes,y la puz de mi odio contenido se desparramaba en el ambiente de cuarteles de invierno en pleno verano.Si hoy me acuerdo de tus escaparates,a taconear junto a las chicas,de calle sarmiento y tres de febrero,y las prostitutas se reian de ti,y los cafishos se tentaban contigo por lo mal que te maquillabas,y volvias a tu departamentito a despeinar tus penas,augurando que yo caeria para consolarte,para trazar un circulo que nos contuviera,que fuera nuestro nido,y que nuestro ser manifiesto(a),de canal a,y encuentro,nos convirtiera en halcones,carroñeros de vecinos que pregonan la horfandad de la euscaristia,la liviandad del ser,la corrida de toros,en el apogeo de Goya,escena taurina que era ofrendada,a nuestro desquicio,y en ese terraplen que construiamos para que no nos anegaramos con el alud,vos volvias a prenderte a estallar con risas,sin agravios,y nos haciamos el amor en la alfombra magica,donde libabamos el veneno del libelo,y el narcotizante alcohol nos envolvia con sus perfumes,y volviamos a encontrarnos en choques de luchadores de sumo,y me arrastrabas a parajes deconocidos donde el primer hombre y mujer batallaron por primera vez.
Te vestias de travesti para mi y te afeitabas la cabeza y las cejas,y pregonabas el nunca mas,en ojivas de benebolos aullidos a la no sensates,y sabias que eras hija de "alguien" que peleo por causas que a todos nos concernia,y armada de paciencia tibetana,de presencias candorosas,de primorosos adioses y vueltas , consumiamos el parquet y bebiamos ese te chino,de hebras casuisticas,del perdon,y la quimera.Y afuera llovia penates y pegasos,que caian como baldazos de mazorcas,en veredas marcadas por nuestra idiosincratica arrogante estupidez de creernos que vos y yo podiamos arreglar nuestro mundo y el de "ellos"como dos sabios de escuchar en las nubes un simposio de dioses.

Comentarios