El escaparate

Habia entablado una relacion con alguien que se me aparecia como diametralmente opuesto a mi.Visitarlo era toda una experiencia,era parco en su trato,nada afable,no cordial en una palabra.Su modo de ser se me aparecia como ruin,se veia como dejado,de aspectos de alguien que huia al aseo,tanto mental,como de la limpieza del cuerpo,sin pensar en metaforas,olia apestosamente.Ni bien uno trasponia el umbral uno se encontraba con una bolsa de estiercol parada,las moscas se suicidaban a su alrededor,y hacian motin para no permanecer a su lado.las cucarachas lo festejaban y cada tanto lo llevaban en andas como si hubiera coronado un arco de triunfo.Las colillas de cigarrillos formaban monticulos de basura,tumulos de simposios de razon,se amontonaban aqui y alla pernoctando con las quimeras de la razon.El vaho urgia a que se decrete una huelga de bacterias,y que depongan su aptitud de seguir proliferando en el ambiente,denso,cargado de orin a gato,que se vitupereaban aqui y alla como si fueran perros que les jodia olerse los anos.Yo no era precisamente un visitador social,ni una carmelita descalza.Me limitaba a verlo,como quien se encuentra frente a un chimpance y nota la semejanza con uno.Yo no podia exasperarme el no habia pedido mi amistad,yo tan solo tendi un puente con el.Nos conocimos por casualidad,yo estudiaba medicina,y en mis ratos libres de la facu,salia a merodear por ahi,y fue en estas salidas cuando me lo encontre a el,bebiendo vino frente a un escaparate  de ventas de ropa de bebes,con un gamulan roido que olia a mil demonios.Me pregunto la hora,yo temi que me fuera a robar,pero credulamente le respondi sin alterarme.Me miro de arriba abajo,como interrogandose de quien mierda era yo,indagandome.El ofendido parecia el ,con mi intromision en su mundo,y debo confesar que yo no poseia motivos para pensar que  debia enojarme tan solo por su pregunta ,que no parecia nada antojadiza,quien no se ve alguna vez interpelado en un momento cualquiera cuando uno esta sumido,hundido en sus propios pensamientos por alguien que lo saca a uno de uno mismo y lo devuelve a la realidad.Le conteste que ya eran las 20 hs,y el remiso a conversar solo atino a darle un trago a su cajita de resero,parecio esto tranquilizarlo,y se permitio relojearme por unos segundos mientras se llevaba la mano a su pija como hurgando que su paquete estuviera alli todavia a pesar del recio frio.A mi se me dio pelotudamente por preguntarle que hacia ahi parado sobre una vidriera que no poseia un hall para brindarle abrigo en ese crudo invierno,el farfullo contra mi cosas soeces,que hirieron mi sensivilidad de estudiante,pero lejos de achicarme,segui interrogandolo.Hubo un punto en el que crei que me iba a propinar unos golpez,y tendi a cubrirme el rostro,el se cago de risa,una risa que parecia nacerle desde el fondo de nauseas ancestrales de comer cotidianamente eperlanos.Risa estentorea,propia de reyes que han caido en decadencia,y que mi placida voz de querubin sin carcaj ni alas,le producia cierto placer por seguir hiriendo mi flematico aroma vienes "sancochado" con vienissima y chivo nacido por el culo de Samper Jose Maria.Nos medimos el uno al otro,con la desconfianza propia con la cual se construyo el hombre de las cavernas.Creo que me gane su confianza cuando tendi mi mano a su cabeza,cariñosamente como buscandole los piojos que lo asediaban.Y asi mate su desconfianza,pero no su idiosincracia.Concretamos alli mismo,rapidamente por que yo debia volver al aula y el a revolver los volquetes de basura,una cita,ni el ni yo sabiamos pa que.Solamente volvi a mi mismo y el mundo se me ato en mi cintura,el gentio de alrededor copo mi calma,y ya los autos empezaron a ladrarnos con sus caballos de fuerza,y mi mecanica mental propia del siglo diecinueve,me indico que ya debia partir.El Don Torrido Juez,me indico que vivia en un rancherio cercano,en una humilde casita de material del que ya me hice asiduo,y del que ya por lo visto  ya nunca escapare.

Comentarios