Marianela me dijo no te hagas problema todo pasa.Hacia dos dias se habia muerto mi abuela,y para mi que habia sido criado en la ausencia de mis padres,porque estos se habian desentendido de mi por razones oscuras,la perdida de la nona puso a prueba mi temple.Si bien yo siempre fui emprendedor , un entusiasta de la vida como se suele decir,su ausencia sin previo aviso,porque gozaba de buena salud,fue un mazaso a mi espiritu,fue algo funesto divino que signo mi porvenir.Yo tenia todo organizado alrededor de ella.La abu provenia de hogares humildes y yo sintiendome como su unico familiar directo vivo,tal vez el unico que la conocia mas que nadie,sabia de sus penurias pasadas.Ella habia sido parte de un personal domestico en la casa de una familia tradicional rosarina.Habia ingresado en esta casa señorial como sirvienta,luego con el paso de los años,y adquiriendo cierta formacion cultural,le arranco a sus patrones la confianza para ser ama de llaves,todo un sueño del cual se sentia muy orgullosa.Pero las circunstancias de la vida parecia que nunca estaban con ella y enfermo de un mal incurable que la postro en la cama,debiendo la familia "Guido" reemplazarla como quien cambia de muebles por uno mas agiornado y moderno.Yo ya tenia mi edad,habia crecido y madurado con la buena asistencia de Carmen(asi se llamaba la mama),habia podido hacerme de un titulo de arquitecto,cuando la mayoria de los pibes del barrio apenas habian alcanzado un septimo grado o un bachiller que no les servia sino para cubrir algunas vacantes de empleo en empleados de comercio.Yo postergaba todo por ella ,hacia una vida muy lejos de ser licenciosa.Le escapaba a romances fugaces como estables porque sentia que le era infiel o la abandonaba a sus propias fuerzas, asi que era de poco escabullirme en la ciudad por esos lugares que muchos les llaman tugurios.Los poco amigos que habia conseguido eran compañeros de estudio,aunque eran muy diferentes a mi ,me conducian por una vida que no orillaba ribetes policiales,tal vez porque sus asuntos,con una carga de corrupcion enorme,pero no de hurtos de gallinas,no aparecian en los diarios,no se ventilaban a "nivel popular", pero yo era el elegido para enterarme de sus quehaceres,y yo presto a oirlos,me fui haciendo una idea de como habia que conducirse para ser "alguien importante" en esta sociedad.Los años pasaron como un carro tirado por caballos arabes,y me fui ubicando en cierta bohemia que tenia cabida y prensa en Buenos Aires, de este modo los trabajos me fueron surgiendo y numerosas familias de apellidos renombrados y de abolengo en Rosario se hicieron mis clientes me adoptaron como uno mas de ellos,o asi me lo hicieron creer.Cuando todo iba de para bienes,y ya nos habiamos mudado con la nona de nuestra humilde casa del barrio aquel en el que "seguiamos pisando barro",por uno mas bacan en barrio Martin,nos vino a suceder esto ,caimos en desgracia ,como si estuvieramos signados a vivir siempre miserablemente.Marianela nos dijo alguna vez(Marianela era una prima del campo que aun conservaba la nona que poseia un don de persona sabia y perpicaz),perdon por el paseo de la descripcion de la tia,pero viene al caso ella sentencio que las buenas personas se ganan el corazon de la gente a fuerza de entregarselo sin mesuras sin sartas ,retahilas de personas que se excusan de no obrar en el buen camino porque la naturaleza nos condiciono para ser asi,mala gente,ella lo decia de manera mas simple pero no menos inteligente,el hombre superior se culpa a si mismo el inferior culpa de todo a los demas,o si vas hacer el bien a alguien no se lo friegues luego,nosotros estaremos hechos de carne tendones,huesos pero tambien de corazon,afirmaba como una persona docta a costa de sufrir y escuchar mucho a los demas una facultad que se ha perdido en las capitales o metropolis.Por ello cuando la abu partio,no pude culpar al mundo de mi desgracia y me pense como un hombre que el señor le habia concedido una gracia lejos de afligirme pense se me habia encomendado a "el",y barri mis dudas que pendian sobre mi cabeza como un filoso cuchillo y me puse la mochila del mundo a mis espaldas como un atlante sosteniendo el cielo de otros,haciendo de mi vida un calvario,"un infierno de rosario".Hoy ya ha pasado el temblor y la sigo recordando con su historia de mujer nacida del carbonado que aunque no he relatado con pormenores su historia deberan entender que fue para no brindarles sermones de lo que debe ser una buena mujer entre tanta carantoña pero no en el significado usual,sino en el sentido de mujeres ,feas ,viejas que se componen mucho para halagar otros,sin pensar que lo mas importante se lleva adentro en el alma del cual estamos compuestos,como la savia es inherente a las plantas.
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