La tension se respiraba. El calor era sofocante.Las paredes de la ciudad transpiraban.La gente se arremolinaba aqui y alla sin mayor interes en nada,yo diria ni en si mismas.Un paro de recolectores de la basura habia dejado un regadio de bolsas de bolsas de desperdicios aqui y alla.El olor era nauseabundo.Unos canitas agitaban su cachiporra en la palma de sus manos como aguardando una orden que no aparecia,pero que silenciosos , algo cautos , espectantes y rigidos como automatas,como un big brother decadente y con un sabor a derrotas en sus gargantas bebian su nihilismo de catadura.Unos manifestantes creeria de corrientes de izquierda cumplian a desgano,nada enfervorizados su propaganda,con mariposas que iban a caer al suelo luego de ser tendidas a manos de viejos proletarios.Un perro ladraba al cielo,mientras señoras,bien vestidas salian de negocios de tiendas de ropa.Algunos niños se tendian a respirar poxiran,al lado de unos crotos que dormian sobre cartones,o tal vez ya estaban muertos desde ayer y nadie lo habia notado.Un mago hacia sus trucos al lado o junto a un payaso venido a menos.Un mesianico gritaba que el mundo se iba acabar y que se refugiasen en dios,mientras una mendiga se le acercaba peligrosamente a su alcancia,donativos al señor para ganemos al cielo.Unas mecheras eran desterradas del centro por uno pibitos ,adolescentes creo que posaron a heroes corriendolas,sin saber si lo hacian por altruismo o un beneplacito personal.Un hedonismo asqueante como impregnante se me adheria a la piel,como un tranvias llamado deseo aun hoy atrapa a algun lector.Un maniqui me miraba desde una vitrina mal arreglada.Y una chica sin maquillaje a la vista me cruzaba al paso con ropa poco ceñidas.Un gay ,mas bien un travesti me piropeo,con una lascivia,que me arranco una ereccion.Las campanas de la catedral señalaron la hora.Tal vez para que crucemos al puente donde munch grita,y nos arrojemos desenfrenados a la barca de Noe.El cielo se puso plomizo,el sol se cubrio de nubes,y cupido escapo a ronronearle a la virgen del Rosario. Todo parecia estallar.El vuelo de las palomas en la plaza no preanunciaban precisamente la paz.Un viejito les daba de comer miguitas de pan,y un niño pequeño las correteaba de aqui para alla haciendolas volar.Un vendedor de prarine,mientras tanto agitaba a gritos pelados su mercaderia,que era vendida ,junto a manzanitas dulces revestidas de pororo.Muy cerca se veia un mercadito de pulgas,vendedores ambulantes ,mezclados con artesanos.Estos regateaban con los clientes los precios de las cosas que ofrecian.La gente paseaba por la peatonal como ausente de todo,o tal vez absorta en sus preocupaciones,vaya uno a saber.Pero la calma se iba a quebrar de un momento para otro,y nadie podia conjeturar debido a que.Tal vez a la miseria reinante,la moral y la economica,sabemos que la segunda deviene de la primera.Unos artistas de variete cruzaron peatonal San martin haciendo actividades circences,regalando poemas por escritores ausentes y presentes.Con mi frances reducido pense en la palabra deverdir,creo que significa perder el color verde,y eso es lo que se respiraba,la gente estaba aun un poco verdecita como ezperanzada,pero de un momento a otro eso podia cambiar.Sabemos como se tensa una cuerda de una guitarra y de un arco de flecha,y como esta se puede cortar(zar),y nada es por azar.Nada es por casualidad

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